La Contraloría Autónoma del Agua de la Huasteca Potosina (CAAHP) advirtió sobre los graves riesgos ambientales y sociales que implicaría la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales en la cuenca Tampico-Misantla, región prioritaria según el Plan Estratégico de PEMEX 2025-2035.
El documento oficial de la paraestatal contempla el 60 por ciento de hidrocarburos provenientes de “yacimientos complejos” en esta zona, sin mencionar explícitamente los yacimientos de lutitas, cuya extracción solo es posible mediante fracturación hidráulica, o fracking, técnica calificada como devastadora por expertos ambientales.
La CAAHP señaló que la expansión de la actividad hidrocarburífera afectaría las Huastecas de San Luis Potosí, Hidalgo y Veracruz, así como la Sierra Norte de Puebla, exponiendo a comunidades indígenas, zonas urbanas y la biodiversidad local a la contaminación de ríos, suelos y aire. Entre las corrientes amenazadas se encuentran las que alimentan el río Tampaón, el río Moctezuma y, finalmente, el río Pánuco, impactando a más de 735 mil habitantes, de los cuales 70 por ciento pertenecen a pueblos tenek y náhuatl, así como a poblaciones costeras de Pánuco, Tampico y Altamira, entre otras.
El plan de explotación también implica el despojo de tierras mediante servidumbres legales permitidas en la Ley de Hidrocarburos, originalmente diseñada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Esto facilitaría la construcción de infraestructura para el transporte de agua, químicos y arena necesarios para la fracturación hidráulica, así como el traslado de gas y petróleo extraído desde profundidades de hasta 8 mil metros.
Cada pozo requiere aproximadamente dos hectáreas en superficie, pero la fracturación se extiende en el subsuelo hasta un radio de 1.5 kilómetros, afectando de manera irreversible la roca madre y los acuíferos. La CAAHP advirtió que esta práctica genera graves riesgos para la salud y los ecosistemas locales debido a la liberación de sustancias químicas peligrosas.
Ante este panorama, la organización hace un llamado a redefinir la estrategia energética del país, apostando por tecnologías sostenibles como la solar, eólica, biomasa y la hidroeléctrica comunitaria, garantizando la participación de la ciudadanía y de los pueblos originarios. Asimismo, instan a rescatar y debatir en el Congreso la iniciativa de reforma al artículo 27 constitucional que propone la prohibición del fracking, presentada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador el 5 de febrero de 2024.
La CAAHP concluye que continuar con la explotación de hidrocarburos no convencionales no es una opción sustentable para alcanzar la soberanía energética, y que detener el fracking es clave para evitar una catástrofe ambiental y social en la región.

