Tres diputados locales se convirtieron en blanco de críticas tras presumir resultados de transparencia inexistentes. Marco Gama, Héctor Serrano y Sara Rocha aseguraron que el Congreso del Estado alcanzó un 93% de cumplimiento en 2024, cuando la realidad era muy distinta.
La CEGAIP, organismo encargado de supervisar la transparencia gubernamental, había notificado al Congreso el 18 de agosto que su calificación real, tras la primera evaluación vinculante, fue de 70.22%, y que se le otorgaba un plazo limitado para corregir las inconsistencias detectadas. Solo después de realizar las adecuaciones se modificó la calificación, y en ningún momento el porcentaje de 93% era vigente.
Organizaciones como Congreso Calificado y Ciudadanos Observando, así como medios de comunicación locales, habían documentado que durante cinco meses el Congreso no publicó información clave en la Plataforma Estatal de Transparencia. A pesar de ello, Marco Gama difundió los datos falsos y, posteriormente, Héctor Serrano y Sara Rocha los replicaron, poniendo en evidencia desconocimiento o intención de engañar a la ciudadanía.
La situación genera cuestionamientos serios: ¿Fue un error por ignorancia o un acto deliberado de desinformación? ¿Por qué los diputados atacaron a quienes demostraron con evidencia que el Congreso incumplía sus obligaciones?
Este episodio vuelve a mostrar un patrón de irresponsabilidad y falta de rendición de cuentas en el Poder Legislativo potosino, dejando en claro que la transparencia sigue siendo un asunto pendiente y manipulado a conveniencia de algunos legisladores.

