A medida que el nivel del agua ha comenzado a descender, cientos de familias de la Huasteca Potosina han iniciado el regreso a sus hogares. Sin embargo, muchas de ellas no tienen ya a dónde volver. En comunidades marginadas, las viviendas hechas de madera y lámina fueron completamente arrastradas por la corriente, junto con todo lo que había dentro. En los casos menos graves, algunas personas lograron rescatar puercos, gallinas o animales de pastoreo.
“Se nos llevó muebles, mercancía, camas que teníamos aquí, sillones, todo nuestro esfuerzo y de años todavía nos dejó desastres de la casa… aquí tenemos todo nuestro patrimonio de toda la vida, y pues sí nos deja una enorme tristeza, tanto de nosotros como de nuestros vecinos de años que nos conocemos”, narró con la voz entrecortada Marisol Hernández, habitante del Barrio San Rafael, en Tamazunchale.
De acuerdo con la Coordinación Estatal de Protección Civil, al menos dos mil familias resultaron desplazadas durante la contingencia. La mayoría de los damnificados habita en los municipios de San Vicente, Ébano, Tanquián, Tamazunchale, Axtla y Matlapa.
La pérdida no se limita a viviendas y pertenencias. Según un informe preliminar del titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en San Luis Potosí, Guillermo Andrés Rivera Vázquez, la crecida de los afluentes provocó la muerte de al menos dos mil cabezas de ganado. Las autoridades aún no han precisado la cantidad de hectáreas de cultivos que quedaron bajo el agua.
“Si se da cuenta llegó hasta los segundos pisos, mucha destrucción la verdad… mira este era un parquecito, un área verde, todo estaba muy bonito, las bancas de concreto las rompió, hizo una destrucción de aquí del barrio…”, relató Eusebio Torres, vecino de la misma zona.
Hasta el momento, se tiene confirmado el hallazgo de una persona fallecida en el paraje conocido como “Cañón del Gato”, cercano a la comunidad de Tancuiche, municipio de San Vicente Tancuayalab, donde el acceso sigue siendo complicado por las afectaciones.
Durante su recorrido por Tamazunchale, el director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, informó que se activarán catorce brigadas médicas complementarias para atender las zonas más afectadas.
“Estamos garantizando con las rutas de la salud el abasto oportuno de todos los medicamentos… Vamos a activar catorce brigadas médicas complementarias para todas las acciones… Están trabajando los compañeros de Salud Pública, primero limpiando, luego encalado y ya están las brigadas de vacunación y las brigadas de control vectorial de dengue… las brigadas de vacunación para tétanos, hepatitis B y las brigadas de control vectorial de dengue”, explicó.
Por su parte, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona anunció que cuatro escuelas que quedaron bajo el agua serán reubicadas. Señaló que las instituciones más afectadas fueron construidas en márgenes de ríos, lo que calificó como una irresponsabilidad.
“Sería absurdo rehabilitarlas porque en otra inundación volverían a quedar bajo el agua”, afirmó, al tiempo que explicó que el gobierno estatal se encargará de demoler los edificios dañados, los ayuntamientos donarán terrenos seguros y la federación aportará los recursos para nuevas construcciones.
Durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Tamazunchale, autoridades federales y estatales coincidieron en que a lo largo de los años los ayuntamientos han sido omisos y complacientes al permitir que cientos de viviendas, bodegas y locales comerciales sean construidos de manera irregular en las riberas de los ríos.
Actualmente, el 80 por ciento de los alumnos en la región ya ha retomado las clases presenciales tras la suspensión durante la contingencia. Se prevé que para el lunes el 100 por ciento de los estudiantes haya regresado a las aulas.

